Cambia el nombre.
Cambia la ciudad.
Cambia la edad.
Un día para descubrir el patrón que repites en tus relaciones — y llevarte herramientas para empezar a cambiarlo.
Son frases que escuchamos una y otra vez. Si alguna es tuya, este taller se escribió para ti.
“Cambian las personas, pero vuelvo a vivir la misma historia.”
“Siempre termino dando más de lo que recibo.”
“Me esfuerzo demasiado para que me elijan.”
“Me atraen personas que no están disponibles de verdad.”
“Cuando me involucro, me pierdo a mí misma.”
No es mala suerte. Es un patrón. Y a diferencia de la suerte, un patrón sí se puede ver, entender y trabajar.
Seis horas de trabajo real. Sales con hallazgos tuyos, no con apuntes de una conferencia.
Cómo aprendiste a amar antes de saber que estabas aprendiendo, y por qué eso decide a quién eliges hoy. Basado en la investigación sobre el apego adulto.
Vas a dibujar tu propia historia relacional y a encontrar tú misma lo que se repite. Nadie te lo dice: lo ves.
Qué arquetipo sostienes de más y cuál no te permites. Un lenguaje simbólico para nombrar lo que ya sabías de ti, sin palabras todavía.
Pedir sin exigir. Marcar un límite sin pelear. Distinguir intensidad de intimidad en las primeras citas. Herramientas que usas desde el lunes.
Cada bloque se gana el siguiente. El orden importa.
De dónde viene tu forma de vincularte y los cuatro estilos de apego. Autodiagnóstico.
Línea de vida relacional. La pregunta que parte el día: ¿qué se repite?
Media hora para respirar y conocer a las demás. También es parte del trabajo.
Tu arquetipo dominante y el que está en sombra. Lectura en vivo con una voluntaria.
Autocompasión y la creencia que sostiene el patrón. Trabajo con PNL.
Lo que destruye un vínculo, cómo pedir, cómo poner límites. Práctica en parejas.
Tu compromiso para los próximos 30 días y cierre en círculo.
Esto no es terapia.
Es un taller de desarrollo personal. Si durante el día aparece algo que necesita acompañamiento clínico, te lo digo y te refiero con alguien preparado. Eso también es parte de mi trabajo.
No te prometo que encuentres pareja.
Nadie puede prometerte eso con honestidad, porque de eso depende otra persona. Lo que sí depende de ti es entender por qué eliges como eliges. De eso se trata el día.
Aquí no se adivina nada.
El trabajo con arquetipos es un lenguaje para nombrar lo que ya traes dentro, no una predicción del futuro. Lo simbólico acompaña; no sustituye tu decisión.
Luis Carlos Lizaola, Master Trainer en Programación Neurolingüística y coach, con treinta años formando personas y equipos.
Ha trabajado en capacitación con equipos de Cargill, Totis, Teléfonos de México y Grupo ALSEA. Hoy dirige Noesis, un centro en Pachuca donde conviven el desarrollo personal, el trabajo simbólico y el acompañamiento al alto rendimiento.
No es psicólogo clínico, y por eso su trabajo tiene un alcance claro y un límite claro: acompaña procesos de desarrollo, y refiere cuando algo requiere atención profesional distinta.
No. Hay momentos de trabajo en parejas o tríos, pero nadie está obligada a hablar. Puedes vivir el taller completo en silencio si así lo necesitas.
Funciona igual. El patrón no aparece solo cuando estás sola: aparece en cómo te relacionas hoy, con quien sea.
Nada. Todo se explica ahí, en lenguaje sencillo, y se trabaja con ejercicios.
Escríbeme por WhatsApp y te paso los datos. Se aparta con un anticipo y el resto se liquida el día del taller, en efectivo o con tarjeta.
Sábado 26 de septiembre, de 9:30 a 15:30, en Pachuca.
Apartar mi lugar por WhatsAppQuedan lugares de un cupo de 20. Cierre de apartados el 23 de septiembre.